va por su octavo presidente

UN ABRAZO JAMÁS SE SINTIÓ TAN CÁLIDO.

El amor a primera vista no siempre es suficiente

“Estoy tan solo como este gato, y mucho más solo porque lo sé y él no.”

Julio Cortázar

Publicado: 2014-08-01

Busco en Internet: cómo olvidar a la persona que amaste (mi mente me corrige, que amas). Abro una página que promete darme 5 tips básicos para mi problema (como si con 5 bastaran). Los apunto en mi libreta y prometo cumplirlos estrictamente.

Recuerdo que una vez mi madre me dijo que el desamor era como una curita, debías sacarla rápido y sin pensar demasiado, porque luego sería más doloroso. Era hora de quitarla.

1. Elimina de la faz de la tierra TODOS sus regalos, fotos y recuerdos que hayan construido juntos. 

Ok, no suena difícil. 

Me dirijo instintivamente (movida por una fuerza mayor de ajena voluntad) al tercer cajón de mi mesita de noche en donde conservo mi mayor tesoro: sus cartas y estoy totalmente decidida a partirlas al medio, quemarlas y no dejar rastro alguno de ellas (claro, no sin antes leerlas por última vez).

Palabras como bebé, princesa, amor de mi vida, eres mi mundo, te amo, te juro que nunca te voy a dejar, pequeña, hermosa y otras mentiras más resuenan en mi mente (mientras lágrimas recorren mis mejillas). Termino de leerlas (insultos de mujer despechada y aún dolida inundan la habitación) y las rompo una por una prometiéndome que serán quemadas luego (cuando el clima de Lima colabore).

Recordé el llavero que me dio cuando estábamos en el cine a oscuras, cumplíamos 6 meses juntas como pareja. Ella usurpó mi bolso y tomó las llaves de mi departamento cuando las vi, colgaba de ellas un corazón amarillo de cerámica que decía "te amo" con una rosa roja al lado. 

Fui a buscar mis llaves y las lancé por el aire hacia el clóset. Cuando me acerqué vi como el corazón estaba partido al medio (¡qué metafórico!)

Sólo tenía una foto en mi cuarto de nosotras. La observé recordando ese hermoso momento congelado en el tiempo. 

Estábamos en el cumpleaños de su hermana menor, de hecho, fue ella quien nos tomó la foto sin que nosotras nos diéramos cuenta. Bailábamos un lento y justo ella me estaba rodeando con sus manos la cintura. Nos mirábamos fijamente. Era la foto que nos mostraba más auténticas (recuerdo que el baño del salón también tuvo un buen recuerdo de nuestra autenticidad) (¡¡enfócate!!).  

Decidí conservarla, por los buenos recuerdos que tuvimos alguna vez, pero la guardé en el cajón más alto, para que no fuese encontrada fácilmente. 

Quizá mi madre nunca me explicó que debajo de esa curita aún había una herida sin sanar. 

Con desamor, Eva.



Escrito por

Eva

Joven entusiasta, apasionada por la escritura y lesbiana orgullosa.


Publicado en

el amor debía ser pasajero

No existe manera de describir lo que sentí por ella. Con todo mi amor y recuerdo, Eva.